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2 octobre 2012

Piden esclarecer vínculos de asambleístas y golpistas en Ecuador

 

A dos años de la intentona golpista del 30 de septiembre de 2010 en Ecuador aún quedan interrogantes sobre los alcances del pedido de amnistía presentado ese día por legisladores de oposición, afirmó el historiador Juan Paz y Miño.

El pedido de amnistía de asambleístas opositores y el intento de golpe de Estado se vinculan, declaró, al señalar que los responsables históricos están claramente identificados en la posible conspiración para derrocar al gobierno y el intento de magnicidio.

Entrevistado en el programa El poder de la palabra, del sitio digital Ecuadorinmediato Radio, el cronista de la ciudad precisó que aún no se esclarecen los intereses de varios actores políticos y de este tipo de pedido de amnistía no democrática.

Recordemos hubo una reunión en el Swiss Hotel, que se traslada al Hotel Le Park, cuyo propósito aún no aclaran por los asambleístas que asistieron a esas reuniones, en medio del conflicto que vivía el país, dijo Paz y Miño. « Ni lo han dicho, ni nadie se interesó por pesquisarles, como tienen inmunidad parlamentaria es muy difícil a ellos someterles a un Tribunal para que hagan esas aclaraciones, pero no lo han hecho frente al país » señaló el historiador.

« El 30 de septiembre era una conspiración en marcha para derrocar al gobierno de Rafael Correa y para asesinar al Presidente », afirmó.

Para Paz y Miño se deben reconocer dos cosas por separado : la insubordinación policial y el Golpe de Estado. Otra cosa, dijo, es que aprovechando la insurrección policial una serie de elementos políticos y sociales procuraron armar el Golpe de Estado ese día.

El 30 de septiembre (2010) en la mañana se impide la reunión de la Asamblea, recordó y preguntó por qué esa misma tarde se trata de que esa misma Asamblea se reúna y dictamine una amnistía.

Según Paz y Miño, el deber de los asambleístas era condenar la insubordinación policial, como un principio, pues constituye un tipo de violación constitucional con el uso de la fuerza y un Presidente secuestrado, retenido, que no pude movilizarse.

Cuando la vicepresidencia y el Legislativo tampoco podían funcionar, a cualquier asambleísta medianamente democrático, lo que primero se le ocurre es reclamar por el funcionamiento de la democracia y condenar a las fuerzas que la están faltando, no pedir amnistía, acotó.

« Eso es comprometerse con una situación distinta de la democracia », recalcó Paz y Miño.

La insubordinación policial tiene sus orígenes en esa institución, mientras en el intento de golpe de Estado « los responsables históricos los tenemos claramente identificados, con nombres y apellidos », subrayó.

PL. Quito, 2 octubre de 2012.

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