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16 octobre 2006

XXI Encuentro Nacional de Mujeres.

Multitudinaria marcha en Jujuy, Argentina, para reclamar la despenalización del aborto y la igualdad.

Con el norte en los derechos de la mujer.

 

El punto culminante del XXI Encuentro Nacional fue protagonizado ayer por unas diez mil mujeres que marcharon por las calles de la capital provincial. Pidieron la liberación de Romina Tejerina [1]. y la aparición de López. Un grupo terminó frente a la Catedral, bloqueada por una guardia civil. No hubo incidentes, aunque sí choques de consignas y rezos a los gritos.

Por Carlos Rodríguez
Página 12
. Desde San Salvador de Jujuy.
Lunes, 16 de Octubre de 2006.

Más de diez mil mujeres desbocadas -porque no dejaron nada por decir- conmocionaron los cimientos del centro de esta ciudad y en la Iglesia Catedral, frente a la plaza Belgrano, protagonizaron un duelo verbal antológico con un numeroso grupo de católicos ortodoxos que rezaron el Padrenuestro a lo disco rayado, sin desmayo, como si sintieran la necesidad de exorcizar a la multitud. Sólo fue un desprendimiento de la marcha reivindicativa del XXI Encuentro Nacional de Mujeres, unas dos o tres mil personas, el que llegó hasta las puertas del templo, que estaba custodiado desde temprano por centenares de personas atildadas, bien vestidas, que actuaron como si fueran sus ángeles guardianes. A los "Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre" que esgrimían los custodios de la Catedral, se le opusieron algunos cánticos que apuntaban a señalar ciertas contradicciones : "Sí señores, sí señores, prohíben el aborto, los curas abusadores". La marcha recorrió todo el centro de la ciudad y las que llegaron hasta la Catedral desobedecieron el pedido de las organizadoras, que no querían problemas con el clero. Todo terminó en paz.

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Guardia Pretoriana

El cordón humano que cerró toda posibilidad de acceso a la Catedral -algo que no pretendían las manifestantes- estuvo organizado, en persona, por el ministro de Gobierno, Justicia y Educación, Armando Cavadini, quien estaba en un auto oficial en Belgrano y Domingo Faustino Sarmiento, es decir en la esquina del templo. Muchos de los que levantaron la muralla que cerró todas las entradas a la iglesia eran policías de civil -hombres y mujeres- que estaban atentos, tanto como si el posible choque con las mujeres del encuentro tuviera alguna semejanza con el Día del Armagedón, que según la Biblia es el de "la batalla final entre el bien y el mal". La mayor agresión que sufrieron los devotos fue el tener que ver, a pocos metros, las colas desnudas de varias chicas que se bajaron los pantalones en señal de protesta.

La situación planteada fue desopilante. Algunas de las mujeres que siguieron la marcha hasta la Catedral intentaron dialogar con los feligreses sobre el porqué profundo del reclamo por la despenalización del aborto, pero ellos sólo respondían con rezos. Una suerte de monaguillo hiperquinético recorría la larga fila, de punta a punta, aconsejando : "No los miren, no les hablen, no respondan". Obedientes, ninguno abrió la boca, salvo para elevar sus plegarias. Desde la cúpula de la Catedral, dos personas, un hombre y una mujer, filmaban a las manifestantes, como en los mejores tiempos de la dictadura. Su presencia fue saludada con renovadas ironías : "Que se tiren, que se tiren, el Señor los salvará". Y como la fidelidad no llegó a tanto, de nuevo el coro de muchachas los saludó mal : "No tienen fe, no tienen fe".

La marcha había comenzado cerca de las 19. Desde media hora antes, los distintos grupos se concentraron frente a la escuela normal "Superior Juan Ignacio Gorriti". Una enorme bandera blanca, con letras oscuras, decía "Exigimos al gobierno la aparición con vida del compañero Julio López". El grupo Pan y Rosas, del PTS e independientes, adhería al reclamo por López con una consigna dirigida al gobierno nacional : "Kirchner no chamuyes más, si López no aparece, qué quilombo se va a armar". Las manifestantes se agruparon a lo largo de unas quince cuadras y atravesaron todo el corazón del centro de la ciudad. La mayoría de los comercios cerraron sus puertas y algunos pocos transeúntes se acercaron para observar. En los bares y confiterías había muchos clientes, la mayoría viendo en directo el partido que jugaron Boca y Newell’s. Detrás del vidrio, los hombres miraban, atónitos, pasar a mujeres de todas las edades, eufóricas, plenas, con una vitalidad que, a primera impresión, parecía inhibirlos un poco.

Una de las consignas propias de este XXI Encuentro Nacional de Mujeres es la que celebró haber podido organizar la reunión : "Qué momento, qué momento, a pesar de todo, les hicimos el encuentro". La raíz futbolera, esta vez feminista, dejaba sentado que se había logrado torcerles la mano -y algo más, tal vez- a las presiones de la Iglesia para restarle presencia, de jujeñas, a la cita nacional. La ciudad se llenó de carteles muy duros pegados por los grupos antiabortistas : "Sexo pervertido promocionado por el poder internacional que hunde en la pobreza a los países del tercer mundo, por las multinacionales que fabrican anticonceptivos y son difundidos por grupos marxistas. Todos juntos para destruir a la familia cristiana", decía uno de los textos más duros. La curia local había colgado pasacalles que sugerían : "Cuidemos juntos el don de la vida".

La respuesta llegó a través de los cánticos más populares : "Anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir". También se escuchó el "hay que saltar, hay que saltar, el que no salta, es patriarcal". El grupo local más numeroso fueron "las pibas", como se denominan ellas, del movimiento Túpac Amaru de ATE, que con sus remeras blancas con inscripciones en negro y sus consignas a todo pulmón, hacían temblar la calle a cada paso. Cuando se llegó al final previsto por las organizadoras, la vieja estación del Ferrocarril Belgrano, "las pibas" arrancaron y quemaron un pasacalle que el gobernador Eduardo Fellner les había dedicado a las madres en su día. "Adónde están, adónde están, esos milicos que nos iban a parar", fue el estribillo elegido por las Túpac Amaru al entrar en la recta final, cuando pasaron frente a la Jefatura de Policía, en una de cuyas paredes se recuerda que el lugar fue centro clandestino de detención durante la dictadura.

La entrada a la Jefatura estaba cerrada por una guardia, que incluía dos autobombas cruzadas sobre la calzada. "Lo sabía, lo sabía, a los violadores, los cuida la policía", fue el puñal que lanzaron las manifestantes. Hubo columnas del Partido Obrero y del Polo Obrero, de Suteba Mar del Plata, de ATE Moreno, de Mujeres por la Igualdad de Oportunidades del FTV de La Matanza, de Mujeres de Casilda, de Suteba La Plata que pedía "aumento salarial". Finalmente, por decisión de algunos de los grupos participantes, unas dos mil chicas siguieron la marcha hasta las propias barbas del Obispo de Jujuy.

El templo estaba cerrado. Sobre su puerta principal, en lo alto, se podía ver la misma consigna de los pasacalles : "Cuidemos juntos el don de la vida". Una de las pancartas que levantaban los grupos antiabortistas decía : "Auxilio : me quieren matar y soy inocente". Debajo de la leyenda se veía la foto de un bebé en gestación. Cuando las manifestantes vieron que el diálogo era imposible, optaron por la guerra de consignas contra el escudo protector de los rezos, que se levantaban como crucifijos frente al mismísimo demonio. Uno de los cantos improvisados daba cuenta de las delicias del "orgasmo clitorial". Los oponentes a la marcha pro abortista trataban de no mirar a las mujeres : "No las miren, no las miren, canten más fuerte, canten más fuerte", les gritaba por medio de un megáfono el maestro de ceremonias del exorcismo público.

Entre los que formaban el paredón sin después que cubría todo el frente de la Catedral estaban algunos funcionarios de segundo nivel. Uno de los identificados fue el ex concejal Alfredo Simón. Varias jujeñas que participaban de la marcha le recordaron el cierre de la planta de Altos Hornos Zapla, en Palpalá. El ex concejal, que fue uno de los que impulsó su privatización, siguió rezando. Las expresiones contrapuestas continuaron durante cerca de una hora, pero las cosas no pasaron a mayores. Algunos malintencionados dicen que muchos de los custodios varones alcanzaron a ver algo de los desnudos en vivo y en directo. Todo terminó con un "tetazo", porque algunas chicas mostraron sus senos para demostrar que eran "simplemente mujeres, nada del otro mundo, nada para despreciar. Mujeres con las tetas bien puestas", bramó una de ellas. Y se fueron todas, con su alegría, a la peña que se hizo anoche en la vieja terminal ferroviaria.

Cierre y conclusiones

Hoy, entre las 10 y las 16, se leerán las conclusiones a las que arribaron las cerca de 15 mil mujeres de todo el país que, según datos de las organizadoras, llegaron hasta San Salvador para el XXI Encuentro Nacional que comenzó el sábado. En los 48 talleres que se realizaron este fin de semana, se analizaron cuestiones tendientes a organizar la actividad de todo un año, sobre algunos temas cruciales como "anticoncepción y aborto", "trabajadores rurales y campesinas", "condiciones de vida de la mujer desocupada", "participación de la mujer en la organización barrial y social", "mujer y violencia", "mujer y salud" y "estrategias para el acceso al aborto legal, seguro y gratuito".

En todos los talleres, como siempre, las discusiones fueron encendidas, pero en los que se trataron temas vinculados con el aborto, las cosas estuvieron mucho más peleadas. En ambos grupos participaron mujeres jujeñas, y también de otros lugares del país, que por sus creencias mantuvieron posturas contrarias a la despenalización del aborto. Varias de las participantes admitieron que, en uno de los talleres, la discusión alcanzó niveles tales que incluso hubo algunos intentos de agresión. Fuentes de la organización aseguraron que "todo se tranquilizó muy rápido y no hubo problemas graves".

El tema del aborto y también la situación de Romina Tejerina generaron controversias entre el grupo organizador integrado por 38 mujeres de la provincia. "Es un tema complejo, hay que ir despacio", admitió una de las dirigentes locales del movimiento de mujeres.

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Lunes, 16 de Octubre de 2006 Ingresar|Registrarse
RONDAS Y DENUNCIAS DE MUJERES
Madres tucumanas

Por C. R.
Desde San Salvador de Jujuy

Todos los martes, a las siete de la tarde, en la plaza Independencia, frente a la Casa de Gobierno de Tucumán, como hicieron las Madres de Plaza de Mayo durante la dictadura militar y buena parte de la democracia, otras mujeres de la provincia están buscando a sus hijas e hijos. "Tenemos 160 denuncias de desapariciones de chicas, en Tucumán, en Santiago del Estero y en otras provincias. Lo que nosotros pensamos es que en todos los casos están involucrados agentes del poder porque nada se resuelve. Ellos matan y todos salen en libertad." Mercedes Ana Saldaña es la mamá de Pamela Láinez, desaparecida desde hace seis años, "uno antes que Marita Verón", el caso emblemático de la provincia de Tucumán. Las rondas, que ya llevan siete meses, se motorizaron a partir del secuestro y asesinato de Paulina Lebbos y de la desaparición de Beatriz Algañaraz. También marchan víctimas del gatillo fácil o de hechos violentos que siguen impunes.

Las madres tucumanas llegaron al XXI Encuentro Nacional de Mujeres para plantear sus casos y pedir solidaridad a sus pares de todo el país, para impulsar las investigaciones. "Los 160 casos de chicas desaparecidas que pasaron en los últimos años siguen impunes y mucha gente ni nos cree cuando hablamos de lo que nos pasa. Está pasando lo mismo que ocurrió durante la dictadura." Mercedes Saldaña tiene la certeza de que su hija "ha sido secuestrada para ser prostituida. Ella desapareció cuando estaba en la Terminal de Omnibus de Tucumán. A ella la venían siguiendo y finalmente la secuestraron".

"Nosotras ya hemos hecho tres viajes, dos a La Rioja, y uno a Santiago del Estero, y de ese modo pudimos rescatar a tres chicas que estaban desaparecidas, pero tenemos que reservar los nombres, porque ellas tienen miedo de que las maten. Que hayan aparecido confirma a las claras que existe una organización que se dedica al secuestro de chicas jóvenes para prostituirlas. Vamos a hacer un viaje a España porque, se supone, a algunas de las chicas las han llevado a Europa", relató a Página/12 Mercedes Saldaña. Mientras hace su denuncia, no deja de mirar a su nieta. "Ella es hija de Pamela y se tuvo que quedar conmigo", cuenta. Los viajes a otras provincias y el próximo con destino a España cuentan con el respaldo de la Oficina Antiimpunidad creada por el gobierno nacional.

"La esperanza de las madres es hallarlas con vida, pero todo esto ocurrió hace muchos años, en mi caso seis, y usted ha visto cómo funcionan las mafias. Las tres chicas que liberamos nos contaron que a ellas las han amenazado con la muerte en caso de que los denuncien. ’Acá no se puede llorar ni hablar, porque te matan sin compasión’", asegura que es lo que dicen las chicas liberadas.

Cuando Mercedes Saldaña termina su parte, aparece otra madre, Rosa Rodríguez, que asegura que en Tucumán "hay mucha causa impune porque los jueces se venden por la plata, no le interesa el dolor de la persona". Es la mamá de Marcelo Argañaraz y asegura que su hijo fue "asesinado por su propio primo. Seis meses después del crimen se fue a vivir a otro lugar y la causa está impune, nadie la investiga".

Sofía de Orellana es otra tucumana que tiene denuncias por hacer y que ha encontrado un lugar en el XXI Encuentro Nacional de Mujeres. "A mi hijo Mauro Rodrigo Orellana le disparó el policía Walter Daniel Taljú, que era el custodio del hermano de nuestro gobernador José Alperovich. Mi hijo falleció el 22 de noviembre de 2004. El policía está libre porque los políticos le pagaron una fianza de 20 mil pesos. Yo todavía no tengo la fecha de comienzo del juicio oral y él sigue libre por las calles. No sabemos cuánto tiempo va a pasar y tenemos miedo que se escape porque hay muchas pruebas en su contra."

La señora de Orellana recalca que vinieron al encuentro porque "es la única posibilidad que tenemos para que el caso llegue al nivel nacional. En Tucumán hacen oídos sordos. Andamos recorriendo todos los medios de prensa, hacemos la marcha todos los martes en la plaza Independencia, pero no tenemos respuestas positiva. Nos ignora el periodismo y la autoridades judiciales hacen con nosotros lo que quieren. No tenemos ninguna posibilidad de acceder a la Justicia y por eso queremos que de la Nación nos ayuden".

Notas :

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