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14 décembre 2002

El programa de la ONU para el desarrollo presentó una propuesta para la Argentina

Una dura radiografía del desastre

par Sergio Kiernan

 

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La miseria es la principal preocupación y uno de los peores obstáculos que señala el informe.Es un diagnóstico detallado y bastante tajante de la crisis argentina, con 18 bases de acción económica, social y política. Una verdadera plataforma curiosamente creada por un organismo internacional.

Por primera vez, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo no se limitó a realizar un diagnóstico de la situación argentina con su conocido Indice de Desarrollo Humano. Lo que hizo el organismo de la ONU es elaborar y presentar ayer una completa y detallada propuesta para diagnosticar y, acaso, solucionar los problemas que desplomaron el IDH nacional. Es una plataforma que envidiarían los partidos y un documento que sorprende por lo directo, sobre todo viniendo de una entidad como la ONU, famosa por la cautela de sus pronunciamientos.

El informe tiene cuatro pequeños tomos, en el que el primero funciona como resumen ejecutivo que contiene las 18 propuestas base (ver recuadro). El plan, mezcla de diagnóstico y propuestas, fue elaborado por dos grupos de consultores, uno dirigido por Liliana de Riz y otro, que se concentró en la calidad y problemas de la democracia nacional, por Juan Carlos Portantiero. El estudio fue presentado ayer por los autores y por el representante residente del PNUD en el país, Carmelo Angulo Barturen, y con una mesa de debate y reflexiones en el Teatro Cervantes de la que participaron el ministro Roberto Lavagna, el presidente provisional del Senado Juan Carlos Maqueda, el jurista Daniel Sabsay, el director de Cáritas Eduardo Serantes, el director de IPEC/Unesco Juan Carlos Tedesco, el periodista Nelson Castro y la directora regional del PNUD Elena Martínez.

El primer capítulo es "Desigualdad y pobreza", que presenta un Indice de Desarrollo Humano ampliado y detallado de cada provincia argentina, para destacar un aspecto que obsesiona al PNUD : la desigualdad esencial entre los estados que forman el país. Así, aparecen claramente iluminadas tanto las consecuencias de los cambios económicos de la década del noventa, sumamente diferentes en cada región, como la tarea ciclópea de atender a provincias como Formosa, que en lugar de la diferencia de ingresos entre ricos y pobres de "apenas" 20 veces, tiene una de 53 veces.

Encadenadamente, el segundo capítulo o librito se concentra en la Competitividad de las Provincias, analizando las fuerzas y debilidades de cada región. No es apenas economía, también se atiende en detalle el tejido institucional, la calidad de la política. Como marco, el capítulo final trata de "Los Argentinos y la Democracia" y toca los espinosos problemas de representatividad, calidad política y divorcio entre dirigentes y sociedad.

Contado así, el informe puede sonar a uno de tantos diagnósticos genéricos que circulan. Sin embargo, desde la misma introducción se señala por ejemplo "el dogmatismo" de la dirigencia política y social, la incapacidad de encontrar soluciones, la rigidez de los actores internacionales, la degradación social, la "bifurcación" entre Estado y sociedad. Justamente, el Estado nacional y los provinciales son definidos como "espacios para la apropiación de dádivas o retribuciones que contribuyen a hacer de ésta una sociedad cada vez más escindida entre débiles y poderosos". El país, en esta visión tan dura, "una suerte de confederación de feudos más abocados a conservar su poder que a consensuar fórmulas de cooperación".

En este contexto resultó llamativa la larga exposición del senador Maqueda, que eligió un tono sociológico, neutral, para lo que llamó su "autocrítica pública". Mientras que Lavagna habló corto y al grano, Maqueda disparó frases como "lógica partidaria" o "contención con estructuras". Su primera preocupación fue señalar que Perú, Venezuela y hasta Italia tienen crisis con sus políticos, y después se dedicó a criticar las internas, abiertas o cerradas : según este justicialista, rompen los "liderazgos nacionales" y el concepto de "movimiento que fundó Perón". En contraste, hasta los aspectos positivos que señala el informe son tragos amargos : que no estamos en el abismo que enfrentó Alemania en 1933, que la gente detesta a los políticos pero defiende a la democracia, que la furia ciudadana muestra el "activo" de no resignarse a la situación. Este país "mal unido" puede estar frente a un escenario "de caos, desintegración territorial y política" si no enfrenta sus problemas y logra "torcer el rumbo de la decadencia". El PNUD invirtió dos años, justo los que vieron estallar la crisis, en hacer un prolijo y útil testimonio de lo que nos pasa.

Los 18 puntos de acción y diagnóstico del documento del PNUD

1. Revertir el patrón desigual del desarrollo humano
Apenas seis provincias están por encima del nivel de Desarrollo Humano promedio del país. El resto ya se hundía en el 2000 en un subsuelo social que hacía previsible las crisis de hambre en Tucumán, Formosa y Corrientes, muy por debajo de la media del país. Esto es consecuencia, según el PNUD, del impacto desigual de las transformaciones económicas de los noventa.

2. Promover una sociedad más igualitaria
Entre 1995 y 2002 se duplicó la brecha de ingresos en el país, que llevó a que este año los más ricos ganen veinte veces lo que ganan los más pobres. Argentina perdió su primer puesto en equidad continental y tiene un verdadero record : en Formosa, la brecha es un alucinante 361 por ciento.

3. Combatir la pobreza, reforzar capacidades, promover el empleo digno
El PNUD llama a la expansión de la pobreza argentina "explosiva" : se triplicó la indigencia entre 1995 y 2002, con algunas provincias en crisis alarmantes. El informe destaca que si bien se tomaron medidas para atender las urgencias más agudas, no se piensa en reformas y trabajos estructurales de mayor plazo.

4. Impulsar una política de descentralización genuina
La desigual competitividad de las provincias crea escenarios diferentes y agudos, con muchos casos en que los únicos ajustes posibles son en los servicios sociales. La reforma fiscal y de aportes sociales a nivel federal terminó de potenciar las crisis regionales.

5. Una sociedad que no se resigna : un activo a la hora de imaginar los cambios
Asambleas, ONG, activismo : muestras de energía de una sociedad con reservas de acción.

6. Competitividad genuina y sostenible
Explícitamente define como limitada la definición de desarrollo que sólo habla de PBI, ingresos, exportaciones. También es indispensable reducir la desigualdad y sustentar el medio ambiente.

7. Esfuerzos para potenciar las ventajas competitivas
El estudio incluye un "mapa" del país que cruza ventajas locales, diversidad o ausencia de políticas federales y desarrollo humano, estimando los efectos en la miseria de cada región.

8. Diseñar una estrategia de desarrollo federal
Entre 1998 y 2000, la Capital y el Gran Buenos Aires concentraron el 53 por ciento de las inversiones de grandes firmas en todo el país. Este es apenas uno de los índices de la aguda desigualdad regional argentina.

9. Atender los cinco problemas críticos de la competitividad
Los problemas son las nuevas oportunidades de negocios y mercados, la generación de tecnología, los nuevos agentes económicos extrarregionales, los trabajadores con nuevas capacidades y los recursos de inversión.

10. Un federalismo cooperativo
Las provincias no son iguales : las más pobres no saldrán de sus crisis ni con una clara y rápida reactivación. Necesitan un aporte especial que tenga en cuenta la dimensión territorial del país.

11. La democracia es tan importante para el desarrollo como la economía
El informe señala que los pobres tienen que tener poder político para que funcionen las iniciativas de reducción de la pobreza.

12. La brecha entre dirigencia y ciudadanos tiene que achicarse rápidamente
La disonancia entre sociedad y líderes no es sólo política. Existe un evidente rechazo a todos los sectores de la elite.

13. La gente quiere un cambio en paz
Las demandas de cambio que genera la rica agenda ciudadana también comienza a formar caminos de reforma y reconstrucción de las instituciones políticas y sociales.

14. Las transformaciones deben respetar los procesos constitucionales
Esto es inherente a la sustentabilidad de los cambios. No respetar los procedimientos podría acentuar los problemas.

15. Echar las bases para la renovación de los partidos
Sin partidos no hay democracia, pero sin su reforma peligra el sistema. Una de las críticas que les hace el PNUD es su debilidad ideológica, su pasividad, su interés autorreferencial, su corrupción, clientelismo y patronazgo.

16. Un Estado activo para el desarrollo humano
Sin pedir una vuelta al Estado populista, los argentinos ven su debilidad frente al poder económico y piden un Estado responsable que pueda controlar la economía y atender lo social.

17. Una democracia con bases sociales
Las movilizaciones recientes son definidas como "un fenómeno de superación del activismo social, un intento de constitución del espacio público y un despertar de la participación."

18. Una matriz federal para la gobernabilidad democrática
La coexistencia de presidencialismo, parlamentarismo y liga de gobernadores es un factor, para el PNUD, en la ingobernabilidad del país por el confuso sistema de alianzas y concesiones necesarias para que el Ejecutivo tenga capacidad de gestión.

Pàgina 12, del 13 de diciembre 2002.

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